Vaticano. 13 de enero 2017. Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha tenido lugar la presentación del Documento Preparatorio de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos que se celebrará en el mes de octubre de 2018 y cuyo tema es “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.

Han intervenido el cardenal Lorenzo Baldisseri y el obispo Fabio Fabene, respectivamente  Secretario General y Subsecretario del Sinodo de los  Obispos y los jóvenes universitarios Elvis Do Ceu Nicolaia Do Rosario y Federica Ceci.

“Con sus palabras –ha explicado  el cardenal Baldisseri-  el Papa quiere imprimir una sólida motivación humana y eclesial al  próximo Sínodo sobre los jóvenes, comprendidos entre los 16 y los 29 años, convencido de  que la edad joven  necesita ser adaptada a las diferentes realidades locales  como lo demuestra el Documento Preparatorio.

El documento, que se envía a los consejos de los jerarcas de las Iglesias orientales católicas, a las Conferencias Episcopales, a los Dicasterios de la Curia Romana y a la Unión de Superiores Generale,  inicia la fase de consulta de todo el Pueblo de Dios, con el objetivo de recoger información sobre la condición de los jóvenes de hoy en los diversos contextos en que viven, para poderla discernir adecuadamente de cara a la elaboración del Instrumentum Laboris” y “ está en continuidad con el camino que recorre la Iglesia bajo la guía del magisterio de Francisco. La centralidad de la alegría y el amor, a menudo expresada en el texto, recuerda claramente ‘Evangelii Gaudium’ y ‘Amoris Lætitia’.

El documento se divide en tres partes. En la primera se invita a ponerse a la escucha de la realidad. La segunda destaca la importancia del discernimiento a la luz de la fe para tomar decisiones de vida que correspondan realmente a la voluntad de Dios y al bien de la persona. La tercera se centra en  la acción pastoral de la comunidad eclesial. La imagen evangélica del “discípulo amado” introduce a  las tres partes como una breve presentación del camino.

El primer capítulo, titulado “Los jóvenes en el mundo de hoy”, proporciona elementos  útiles para contextualizar la situación de los jóvenes en la realidad actual, teniendo en cuenta que el cuadro presentado requiere ser adaptado a las circunstancias específicas de cada región. El segundo capítulo, centro del documento, se titula “ Fe,  discernimiento, vocación“… Este recorrido se inspira en los tres verbos que ya se utilizan en la Evangelii Gaudium 51: reconocer (lo que sucede en el mundo interior), interpretar (lo que se reconoce) y decidir (como un ejercicio auténtico de la libertad humana y de la responsabilidad personal). Cabe aclarar que el término “vocación” debe entenderse en un sentido amplio y cubre toda la gama de posibilidades para la realización concreta de la propia vida en la alegría del amor y la plenitud que se deriva del don de sí mismo a Dios y a los demás. Se trata de encontrar la forma concreta en que se puede cumplir esta realización plena.

El tercer capítulo, titulado “La acción pastoral”, pone de relieve la importancia que tiene para la Iglesia acompañar a los jóvenes a acoger la alegría del Evangelio en un momento como el nuestro marcado por la incertidumbre, la precariedad, la inseguridad.

El centro de atención son las personas, los lugares y los instrumentos de este acompañamiento.

Los sujetos de la acción pastoral son los mismos jóvenes, sea como protagonistas que  como receptores. La Iglesia les pide que la ayuden a identificar las maneras más eficaces para anunciar la Buena Nueva. Los lugares de la acción pastoral son la vida cotidiana, las actividades para los jóvenes, las JMJ, los  eventos diocesanos, parroquias, oratorios, universidades, escuelas católicas, voluntariado, actividades sociales, los centros de espiritualidad, las experiencias misioneras, las peregrinaciones, la piedad popular. No falta un toque al “mundo digital”,  que abre nuevas oportunidades, pero también nuevos peligros. Los instrumentos son los lenguajes (se privilegian los  más significativos para los jóvenes), la educación, la oración, el silencio, la contemplación.

El Cuestionario anexo es una parte integral del documento, no un mero apéndice, y también se divide en tres partes. La primera atañe a la recopilación de datos estadísticos. La segunda consiste en las preguntas. La novedad estriba en  que a las preguntas generales, propuestas a todos sin distinción (15 en total) se añaden  tres preguntas más específicas para cada área geográfica, a las que deben responder sólo los que pertenecen al continente interesado. La tercera parte se refiere a la “puesta en común de las prácticas”, según modalidades claramente expuestas. El propósito de esta parte, que es también una novedad, es enriquecer a toda la Iglesia dando a conocer experiencias, a menudo de gran interés, que tiene lugar en diferentes regiones del mundo, para que puedan ser de ayuda para todos.

Los elementos que se desprenderán de las respuestas serán utilizadas para la redacción del Instrumentum laboris, documento entregado a los padres sinodales antes de la Asamblea”, concluyó el purpurado.

Por su parte el obispo Fabio Fabene ilustró las iniciativas programadas por la Secretaría General del Sínodo para acompañar y sostener la profundización del Documento Preparatorio en las Iglesias particulares de los cinco continentes.

“En primer lugar –observó-  es importante involucrar a los jóvenes en la etapa de preparación de la Asamblea sinodal porque el próximo Sínodo no quiere solamente interrogarse sobre como acompañar a los jóvenes en el discernimiento de su elección de  vida a la luz del Evangelio, sino que también quiere escuchar  los deseos ,los proyectos y los sueños de los jóvenes para sus vidas, así como las dificultades que encuentran para realizar su proyecto al servicio de una sociedad en la que quieren ser protagonistas activos.

En este contexto la Secretaría General del Sínodo configurará un sitio web para consultar a los jóvenes a través de un cuestionario acerca de sus expectativas y de sus vidas. Las preguntas abarcarán a todos los jóvenes, porque, como se dice en el Documento Preparatorio, el plan de Dios atañe a todos los jóvenes y las jóvenes de nuestro tiempo, y todos, sin exclusión, tienne derecho a ser acompañados. Las respuestas al cuestionario serán la base para la preparación del Instrumentum Laboris, junto con las contribuciones que vendrán de los organismos interesados. A través de la página web los jóvenes podrán seguir también  las distintas etapas de preparación del Sínodo, las intervenciones del Papa sobre los jóvenes y compartirán reflexiones y experiencias sobre el tema del Sínodo.

En los días que preceden  al Domingo de Ramos, del 5 al 8 de abril, la Secretaría General participará en el Encuentro Internacional sobre el tema “De Cracovia a Panamá. El Sínodo en camino con los jóvenes “, organizado, como es habitual en el período comprendido entre una JMJ y la otra, por el dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. En esa ocasión, se presentará a los responsables de la pastoral juvenil de las conferencias episcopales el Documento Preparatorio y la dinámica de la consulta en las Iglesias particulares. En la noche del viernes 7 de abril habrá en la Sala Sinopoli del “Parque de la Música de Roma”  un concierto del  GEN Rojo y Verde al que están invitados todos los jóvenes y donde intervendrán jóvenes de diferentes partes del mundo. El lugar elegido no es  casual: quiere ser un “puente” de diálogo entre los jóvenes creyentes con todos  sus coetáneos. El sábado 8 de abril,  habrá una vigilia de oración en la basílica de Santa María la Mayor  en preparación para la misa de la JMJ, que este año se celebra en ámbito diocesano.  La basílica liberiana ha sido elegida  para poner de relieve la connotación mariana del camino hacia  la JMJ de Panamá de 2019, como se desprende de los temas propuestos para los próximos tres años por el dicasterio competente.

En conformidad con la primera parte del Documento Preparatorio del Sínodo: “Los jóvenes en el mundo de hoy”, también se quiere promover una reflexión sobre la realidad de la juventud en el mundo contemporáneo. Para ello está previsto en el mes de septiembre, un Seminario de Estudios, al que están invitados  especialistas de diversos paíse, abierto, no obstante,  a todos los que deseen participar”.

Al final tomaron la palabra los universitarios Elvis Do Ceu, de Cabo Verde y la italiana Federica Ceci, ambos de la parroquia Santo Tomás Moro que en su territorio, como explicó Ceci, comprende también la Universidad  de La Sapienza, la más grande de Europa, un dato que favorece la participación en la vida parroquial de un gran número de jóvenes: no sólo los estudiantes universitarios, muchos de ellos extranjeros, sino también muchos trabajadores jóvenes que frecuentan ese ambiente.

“En el momento de la entrega a todas las Iglesias del mundo del Documento Preparatorio del próximo Sínodo estamos convencidos –dijeron-  de que los obispos se pondrán a la escucha de los jóvenes de sus diócesis, incluso  de los que viven más lejos del mundo eclesial, pero que desean fervientemente atención y respuestas que den sentido. Estamos seguros de que  sabrán “perder el tiempo” con nosotros, no sólo para hablar sino también escuchar lo que tenemos que decir, con el objetivo de construir juntos una Iglesia más “joven y fresca” abierta a la discusión y al encuentro.

Además, como jóvenes que experimentamod todos los días en nuestra realidad la belleza y la libertad de ser cristianos, queremos hablar a los corazones de nuestros coetáneos de todo el mundo, instándoles a no cerrarse, sino, por el contrario, a acoger las oportunidades que la Iglesia nos brinda con la próxima Asamblea sinodal.

Por último –concluyeron- queremos hacer un llamamiento a los medios de comunicación para pedirles que dediquen más espacio a los jóvenes, poniendo de relieve los muchos aspectos positivos y no sólo los elementos de debilidad y turbulencia. ¡Ayudadnos también vosotros con los instrumentos  de que disponéis  a convertirnos no solamente en los protagonistas de un futuro aún por venir, sino también y sobre todo  de un presente que nos llama ya hoy a construir la civilización del amor!”.